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[ Me cambié y salí a correr a un parque donde hay lago artificial con patos, gansos y pavos reales. Lo que más sobre sale es el baile de criaturitas saltarinas, los niños. Te toca ver uno que otro llorar porque se caen o persiguen a los animales y los regañan los adultos.
Estaba la puesta del sol, donde las nubes rojizas de forma espectacular eran movidas por el viento, y éste moviendo los enormes árboles, también parecía decir que su grandeza no se puede guardar en el cielo que me miraba.
Era momento de entender, sentir y vivir que sólo existía en ese momento, ese hoy.]
Porque esto que me toca…
Esto que me toca es lo más grande del existir,
cuando suspiro, penetra mi decir.
{…Me detengo a admirar todos los instantes de este camino que es mi vida. Cuando miro al cielo, siento que estoy vivo… Admiro, realmente una oportunidad para ser feliz. }
Me encuentro rodeada de felicidad
que me invita a ser eterna.
{…Sonrío. La belleza que me rodea es perfección. Son mis ojos los que me cautivan, veo lo sublime cuando la hermosura habita en mí. }
Lo soy, contigo sol.
Lo soy, contigo luna.
Lo soy mirando las nubes
rojizas de mi atardecer.
{…Cautivada del instante, siendo mi pecho enaltecerse en el amor… Admiro y estoy amando lo que al parecer podría ser indiferencia. ¿Qué es la felicidad? ¿Cómo puedo ser feliz? }
Porque esto que me toca,
es el camino a la libertad,
es el delirio de un comenzar,
y la música seductora de mi acostar.
{…Si vivo y muero bajo el adorable aroma del contemplar… }
Porque esto que me toca,
no termina, sólo hechiza
para dejarnos en ese habitar
que nos parece adormecer,
pero que late
en cada instante
del existir.
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