Una historia que te dejará con un suspiro en la boca; una niña atraviesa una serie de aventuras inusuales para encontrar la respuesta a la pregunta: ¿Quién soy?
   
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Detalles Lunazul

Estilo: Fantasía Poética

Stoetico: Cuento largo
enlazado con poemas

Sinopsis: Una niña atraviesa
una serie de aventuras inusuales
para encontrar la respuesta
a una pregunta que nadie
sabe responder:
¿Quién soy?

Esta historia puede que te
termine dejando con la
misma pregunta en la cabeza
y buscando esa misma
respuesta.

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La niña del uniforme verde PDF Print E-mail
Written by Lina Ru   

[Corriendo llegué a mi habitación.

Sí, había a quiénes le importaba, y a quienes no. Hay quienes saben que morirán, se dedican a aprender a morir por si solos, quiénes se creen invencibles olvidando a su destino, quienes hacen todo para aprender con miedo a morir, quienes sólo encuentran en la voz del otro un consuelo sin tener fe en si mismos y quienes pretenden a ellos mismos que saben morir. ¿Quién soy?

Veía mi alrededor, pero no me había visto en el espejo del lago de mis lágrimas. Creí que había sido haber perdido a aquel amor, pero no.

El dolor de perder a otro ser humano no se compara con el de entender que estoy sin mí, aunque todas las noches, al mirar el techo sintiendo a mi piel tocar la cama que me guardará durante el tiempo que pierdo el conocimiento de esta realidad.

Pero seguía derramando lágrimas… Me preguntaba porque estaba triste, en todos los instantes que en mi vida transcurrían.]

 

La niña del uniforme verde



Tengo que confesarte que al mirarme,
me vuelves a llenar de vida,
yéndote de mi vida,
y con una mirada, en ese instante,
transformas mi existir.

{… Me sonreía a lo lejos mientras lloraba jugando en el parque con su hermana y mamá.}

Te vas sin quitarme tu mirada,
curiosa de lo que escribo,
curiosa del porqué lloro,
no temas que la vida
es como este encuentro
en que me miras y
en un instante, te vas.

{…La sensibilidad de entender sin palabras la tristeza profunda de un ser.  ¿Por qué de adultos perdemos esa percepción? ¿Por qué queremos volvernos duros hacia lo que nos rodea? Es en la sensibilidad que la verdadera fortaleza se esconde.}

Tú seguirás con tus sueños encubiertos,
y yo, seguiré con la tinta entre mis dedos,
perpleja de cómo en momentos
me devuelves mis sonrisas.

{…¡Cuánto te esperará!  Eras muy hermosa por amarme donde menos se puede amar, entre la distancia de dos desconocidos que quizá nunca tocarán palabras, pero sí habrá amor. Algo se da, algo se recibe. Entre más amor, más se dará, más se recibirá. }


Nadie notaría estas lágrimas
que derrama mi alma,
sólo alguien con el mismo latir,
con ese despojar de su ser individual.

{…Espero te hayan dado algo. Un regalo por haberme dado uno, aunque nunca te lo pueda dar yo.}

Si en el camino encontraras al tiempo
para mirar a aquellas sonrisas
que te aguardan en silencio,
entenderías la razón al dolor.

{…¿Quién necesita estas palabras? ¿Ella o yo?}

Te confieso, y nunca lo sabrás,
lo que un día hiciste en un parque
de viento fresco y árboles aguerridos.
Árboles que no pretenden conmoverme,
viento empeñado a despedirme,
soplando con la misma fuerza
que hace valientes a los arbustos.

{…El tiempo es el agua que renueva a los cautivos, trae la libertad que tanto anhelamos, pero no volcamos la mirada hacia el viento que mueve el agua. Si lo hiciéramos… ¿qué pasaría?  }

Niña, tengo que confesarte
que tu mirada tierna y
la sangre tibia de tu inocencia
me hizo recordar cómo fui yo, tú,
en algún ayer, cómo serás tú, yo,
en algún otro amanecer.

{…Todos fuimos tierra. Todos sobrevivimos por ella. Reconocer que estamos aquí para y por ella, es ser lo que realmente somos. ¿Quién soy?}

Y por eso dejo las lágrimas, dejo los lamentos
que los recuerdos eternamente nunca duermen,
sólo navegan como navego
en este lugar de viento fuerte y sobria soledad.