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[ Llegué a la columna, en cuyo dorso estaba tallada una inscripción pictórica. En frente, había una especie de casa alta hecha con madera de bambú. Mi alrededor era fascinante, había un árbol entre la casa y el poste que podría decirse era imposible de existir si no lo hubiera visto con mis propios ojos.
Era como estar viendo una flor ovalada rodeada de una galaxia donde en su interior habían tonos de luz, blanca y azulada, en su exterior destellos de estrella rojizos y en su base, verdosos.
Estaba a dos metros de ella. No me quise acercar más. Me senté a observar. La especie de flor se movía con el viento suavemente. Parecía que estaba viva. Sentía mi pecho lleno de emoción y ardía por dentro de tal forma que esa admiración se volvía amor… ]
Hermoso el cielo que nos mira Es hermoso el cielo que hoy me mira, representa la sed de pureza que por años ha añorado.
{… Todo lo que ves, crees y sientes se convierte en parte de ti. Si la belleza es subjetiva, si es bello aquello… ¿Quién está mirando? }
Grita constante lo hermoso que somos, se mueve ante mis ojos para dormir en mis labios, que entonan estos versos.
{… Te gritas. Soy hermoso, pero ¿quién está ahí dentro escuchando? }
Las figuras de las nubes, las lágrimas de los arco iris, los ojos del amor, todos, se exaltan al formar parte de tan enigmática devoción.
{… Te lo dicen. Te lo gritan. ¿Acaso escuchas? }
Lo sienten las plantas, las aves, las caricias y los sueños de cada oleada de cielo que nos mira.
{… ¿Quién es el que puede amar? ¿Quién tiene la oportunidad de ver la belleza de su mirar? }
Es hermoso hoy, el universo que me mira, representa el infinito de mi alma, que por eternidades ha perseguido intensas felicidades. Grita con la luna en sus manos, queriendo sonreírnos con detallada gracia.
{… El que mira son tus ojos. Tú eres hermoso cuando miras con amor. }
Las estrellas enamoradas, la muerte de astros azulados y la esfera de la esperanza se emocionan para tiritar concediendo el baile de la noche encandilada.
{… Ama… Y transforma lo que crees que eres. Transforma para ser lo que realmente es en ti. }
Lo sientes los amantes, las almas, los anhelos y los suspiros de cada mirada al cielo que siempre nos admira, amándonos.
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