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[ Intentaba... Realmente trataba, pero no podía. Volvía a fallar, mi amor no era lo suficientemente fuerte. Ese día, me fui con ellos y aunque no habláramos mucho se sabía que había cierta unión.
Sí. Quiera aprender a verdaderamente amar, pero volvía el coraje dejando la decepción en mi misma. Sentía esa fuerza de alteración cuando me hablaban de forma ruda o cuando manejaba no me cedían el paso. Pensamientos… Sólo eran eso, y lograban alterarme de tal forma que olvidaba que sólo quería amar.
Llegamos al Santuario. Las mariposas volaban libres, pero no se alejaban. Así es la libertad, cuando realmente se tiene no se quiere huir, puesto nunca se está realmente ahí. Así trataba de sentirme, libre estando, sin estar, pero sólo a momentos podía. Creo que mi falta de amor provocaba mi prisión.
Me bajé del carro corriendo, ese lugar era uno de mis preferidos. Mi papá trabajaba ahí, pero nos llevaba porque se lo pedíamos. A veces, se quedaba varios días ahí…
No entiendo porque fabricamos este mundo en forma de que no se puede tener la paz para amar. Siempre hay algo que sucede en la ciudad y te trastorna tu ritmo natural, pero supongo que en el campo pasaría similar… No es en donde estés, sino quién eres.
Ya no había marcha atrás. Decidí darme cuenta que… ]
Eres cuando te dejas ser Eres las palabras que dejas escapar, eres la esencia que tu piel dedica, eres las sonrisas que el viento disipa para convertirnos en parte de este habitar.
{…Cada pedacito de universo fue, es y será parte de ti. Me llevaré la tierra a la boca, dejaré semillas y se volverán a comer lo que alguna vez dejé.}
Eres cundo no pretendes ser, eres cuando la madrugada se dibuja en tu cara, eres cuando las sonrisas me llevan entre su brisa para dejarte en la orilla del mar.
{…Cuando suelto el dolor que creo no merecer, se aligera lo que creo tener. Sólo en la ligereza, se podrá flotar hasta lugares innominados por la imaginación. Sitios que sólo cuando se sueltan las cadenas, se puede entender. }
Eres cuando te dejas ser el fuego que te quema al amar, eres cuando la primavera se empeña en seguir tu voz, eres cuando derriten al tiempo para formar parte de él en el abismo de este lugar, llamado Amor.
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