Una historia que te dejará con un suspiro en la boca; una niña atraviesa una serie de aventuras inusuales para encontrar la respuesta a la pregunta: ¿Quién soy?
   

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Estilo: Fantasía Poética

Stoetico: Cuento largo
enlazado con poemas

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En nuestro viñedo PDF Print E-mail
Written by Lina Ru   

[ Me levante.  Caminé hacia la puerta de tela cortada en tiras que estaba delante de mí. Lo que vi, puedo decir es increíble. Se podría describir como estar en medio del universo.
 
A lo lejos, una luna grande de color azul rodeada de destellos luminosos y debajo de ella como si escurriera, agua estelar. Diría que si pudiera ver mi interior quisiera que fuera así de hermoso. El agua sería mi alma renovada y la luna, mi amor reflejando la luz que alumbra todo.

Quedé quizá horas, años o siglos mirándome. Sí. Quería tanto que fuera mi interior, que sí lo fue. Empecé a recordar muchos momentos que había olvidado, pero lo que más perduraba era el silencio de lo llamado amor.

Recordé la razón, por la cual, estaba ahí. No había encontrado a quién buscaba, el amor de mi vida, pero, seguía aprendiendo en el camino cosas innominadas.

Después de un rato, decidí regresar a lo que llamaría mis sueños cerrando los ojos. Ahí, comencé a crearme un terreno en el espacio donde estaría muy cerca de encontrarlo.

Imaginándome ahí, con él, en el mañana. Y quizá, esto era necesario para que algún día pudiéramos sembrar nuestro viñedo.]

En nuestro viñedo


La viña esta creciendo,
las uvas se caen de las ramas
del recuerdo,
quizá eres tú,
quizá soy yo,
quizá es el tiempo
que nos deshila el presente,
nos deshoja los momentos
para ser eternos en nosotros,
en la viña que soñamos ser.

{… En mi mente, te imagino como si mis sueños fueran mi presente. Estas ahí, con tomando las uvas y untándolos en mis labios cerrados que pretenden escucharte, antes de tomar una decisión. }

Caen las uvas y
recogen los antiguos los deseos,
los añejan en barricas
creyendo terminar el destino
de nuestros recuerdos envestidos de hoy.

{…Quiero imaginar que poder haber cerrado mis labios y tomar el recuerdo como espejo fiel, caímos en desilusión. Esta vez, que te veo, libre tomaré la uva con mis manos y meteré a ese sueño en su interior para cuando entre en nuestro cuerpo, sea todo verdad. }

En ese camino, vino servimos,
miramos nuestras palabras,
y en aquel cerrar de ojos,
ya no éramos vino,
sino sangre que late para dejarnos
en eterna libertad.