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Written by Lina Ru
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[ Ya iba de regreso a mi casa, cuando me hablaron para ir a pasar un rato en un lugar donde la música y su decoración te ciega la vista. Les dije que pasaran por mí a mi casa en una hora.
Llegamos y estábamos sentados. Estaba aburrida. No se podía hablar cómodamente. Me levanté y comencé a bailar.
Es en esos instantes que la locura se enredan con la piel todo parece ser extravagante, único y deleitable. La mente se pierde en un estado de libertad con plena concentración en el movimiento de los cuerpos. El ritmo llamaba seductoramente para que al mirarlo me encandilara.
Me sonó a un escape de este lugar, la mente, para dejar en libertad al abismo del interior, prisionero de esta realidad.
Pero, ¿De qué sirve escapar, si sigues siendo el mismo criminal?
Sólo bailando con las palabras hasta que estas se vuelvan locas de sí mismas y dejen de contenerse se podrá ir más allá de una simple distracción de la rutinaria vida.
La música y su delirio iba así… ]
Cielo del corazón
Cuando entramos a ese danzón,
fuimos condenados a perdernos
entre delirios y razón.
{…Quiero bailar en lugares de imaginación extrema donde se conjugue el alma con el amor fundiéndose en una sola voz y cuando cante se llene el cielo del benito interior. }
Cuando tocamos al cielo,
fuimos encuentros del sol,
cayendo la noche nos entonamos
esta canción.
{…Si tuviera el coraje para besar a la eternidad que nos mira, volviéndonos astros del camino, este mundo sería el lugar que tanto anhelo habitar. }
Cuando me marche derribaré
los recuerdos como criminales inmersos
en sueños guajiros de nuestro corazón.
{…Los pedazos de memoria son eslabones para trazar líneas de tiempo que al tiempo vuelven a ser lo que alguna vez fueron… }
Cuando termine la razón,
existirá sólo este delirio
de esbozado corazón
y viendo el portón lo cruzaré
para morir en tus brazos de eterna ilusión.
{…Imaginación. Y si perduraran los recuerdos, siempre… ¿porqué en la mente lo que sueño se ve como si lo hubiera vivido? }
Ven y cuando termine
seremos parte del danzón,
seremos el cielo del corazón.
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