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[Seguía acostada, después de haber recordado a aquella tarde. Poco a poco, sabía que poco a poco iría olvidándolo. Me dejé caer en el sueño. ]
Ciclo que da tu nombre Somos libres en lugares donde las mariposas toman forma y nos bailan el ritual de la lluvia.
{… Cada pedazo que nos rodea en forma de ser vivo es un sueño que deseó existir. Así, como el sol siempre desea arder, el ser, desea amar.}
Parece que emiten incienso al danzar entre las gotas de vida y yo, al observarlas me convierto en el aroma que asciende al cielo.
{…La magia del movimiento se confunde con el cuerpo mecánico para hacer un ritual de unidad con lo que nos rodea, la existencia. Ésta es un deseo de trascendencia al unirse con el universo que la contiene. La vida es un deseo de existencia consciente de su latir. }
Son libres al surgir del deseo, son libres al conocer su imperio, son libres al dejarse morir en ese lugar donde nacieron.
{… Si estamos concientes de la existencia, estando vivos, entonces, somos el sol, el reflejo y su sombra. Aprovechar la oportunidad de trascender es parte de la sabiduría verdadera que nos hace ser lo que somos y podemos ser. }
Y yo, al dormir cerca de sus sueños, me convierto en ellas, alguna vez, y tú, al cerrar los ojos, respirando vida, te vuelves parte de este circulo que te da tu nombre.
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