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Explicación: Hay veces que tocamos fondo y reflexionamos sobre la razón de nuestra existencia. Llegan las dudas desterradas y florecen hasta alcanzarnos en forma de luz...
Este poema es una pregunta: ¿Dónde está el amor?
Esperanzado,
Comienza el tumulto,
Caen cuestiones,
Desplome hasta sus rodillas,
Busca la respuesta.
He aquí la pregunta.
¿Enamoraré?
Enmudéceme, ¿Enamoraré al silencio absorbente?
Perdúrame, ¿Convertiré al cielo parte de mi ser?
¿Tendré en mis venas ese aire a ti?
La respuesta tomaba de rehén
a mi esperanza atormentada,
te conocí de primavera,
vestida de flor
con los pétalos mirando
La raíz de su vida.
Cambié el sueño
por la tácita vigilancia eterna,
Preguntándome,
¿Dónde hallaría
las palabras dibujadas
Por tus anocheceres?
Fue furtiva su mirada,
caí retumbando en el absorto corazón respondido,
se tradujo de noche,
cayó la voz inexistente en mis brazos
doblegando a cada deseo fabricado
Los perfumes de su centelleo.
Vocablos enmudecieron,
al percibirme,
al esbozarme,
Cerca de la cosecha invernal.
Tintas vagaban por los menesteres del pliego comunal,
resignado frenesí,
renunciando a su clamor,
Por adiós, por amor.
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