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Explicación: Llega un momento en que nos hacemos conscientes, no era el criminal aquel que yo rechazaba por sus acciones, sino uno mismo.
¿Porqué lastimo al otro?
Si el que actúa lo hace con perjuicio, con ganas de hacer doler al otro, entonces, mi pregunta: ¿Acaso se está lastimando a si mismo y su proyección es lastimar a los demás como a si mismos?
¿Quién realmente es el criminal? ¿Será que nuestras mentes nos hacen creer que estamos pintados de cordero cuando estamos realmente lastimando a los demás como a nosotros mismos?
¿Quizá... sólo aquel que ha dejado de lastimarse a si mismo, puede dejar de lastimar al otro?
¿Quizá... sólo aquel que se ama a si mismo puramente, puede amar al otro de esa misma forma?
¿Dónde quedó el listón azul? ¿Dónde quedó aquel listón lleno de mar?
Murió, el criminal,
Las campanas redoblaban,
Porvenir habló.
La historia había cambiado,
Perdieron su cordura
Para seguir en su vivir.
Aquel listón
Ese crimen sombrío parezco ser,
aquella ventisca fría donde no hay nacer,
yo nunca quise entender el cielo,
Nunca fui el mar.
Cuando reflejaba las estrellas
tenía en el alma mi crecer,
en la conciencia relampagueaban lágrimas
Cayendo en el suelo mi perdida esperanza.
Es este peso sobre mi alma,
el deseo de llegar a volar,
Cuando siento las alas cortadas.
¿Dime en donde dejé mi listón azul?
Todo comenzó esa noche quebrantada,
no cabían mentiras,
Se veían los cielos llorar por ti.
Nunca te tuve entre mi alma,
cada noche oías de mis miradas
de mi alma esperanzada,
Queriendo tocar tu alma.
Permíteme llegar al cielo de tu corazón,
al menos esta vez,
Que mi electrizante amor llegue a tu interior.
Pero no, el tiempo cruzó,
Dejó dos almas partidas.
Las canciones deliran
Por vernos concentrar
nuestros ojos en una sola fuerza.
No es importante callar,
sino vibrar
Con el delicado sonar del alma.
No fue ese el último día,
tampoco el primero,
uno fue entre tantos,
el que deslumbró el camino
Disparado por este doliente deseo de olvidar.
Sí, Perder en el abismo de la mente
Toda cuestión de melancolía.
Sí, Dejar en extravía
Aquel listón lleno de mar.
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