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Written by Lina Ru
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En un pueblo lejano, donde los aguacates crecían como mandarinas, me encontré con el sabio de pies morados. Todos llegaban y lo adoraban como si él tuviera algún atributo especial.
En mi curiosidad, decidí ir a buscarlo para enterarme que tan grandioso podría ser.
Me tardé mucho en encontrarlo porque el clima era imposible, todos los días llovía tanto que el pueblo ahora parecía pantano.
El día que finalmente lo encontré, entendí algo extremadamente curioso… ¡Verdaderamente, tenía pies morados! No pude evitarlo y salió de mi cara una sonrisa tímida, pero el sabio me vio, agarró su bastón y me pidió que me acercara a él.
—¿Qué haces aquí, muchacho?— Me preguntó.
—Quería conocer en persona a que se referían lo demás.—Le respondí.
—Siéntate y ora. Es la hora de la contemplación ZAIZAI.—Me dijo.
No pude esta vez, evitar reírme y solté una carcajada tan grande que hasta la gente del otro cuarto le dio curiosidad ver que estaba pasando. Se había acumulado un gran numero de personas y el gran sabio sintiéndose amenazado por mí… Perdió el control y me gritó: —¡Vete y no regreses! ZALASHALA te tendrá en la lista de los condenados.
Toda la gente estaba con los ojos pelones, con miedo y asombro, puesto nunca habían visto al sabio perder su carácter de superioridad.
Y me fui… La búsqueda del sabio apenas había comenzado. Sabía que tenía que encontrarlo, pero… ¿Cómo?
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