Vino a mí la respuesta en forma de "La Biblioteca Viva". Este lugar fue inaugurado en el año 2158. La gente hacía donaciones extraordinarias directamente a los artistas y los que se aprovecharon de ellos por siglos desaparecieron. Nadie creía posible que toda la información podría ser liberada del yugo de los grandes empresarios como editoriales y disqueras, pero así fue. La información se volvió un derecho y dejó de ser un privilegio. Los modelos económicos iban cambiando poco a poco porque mucha gente estaba muriendo literalmente de hambre con la sobrepoblación. Ésto amplificó la corriente nueva donde la cultura no era una cuestión de ganancias, sino de servicio.
A pesar de necesitar sobrevivir, se unieron para formar grupos donde se compartían ganacias, se ayudaban unos a otros esperar fama, poder, u otras cosas. En realidad, se logró vive como lo que es, arte vivo, que busca sanar.
El arte no quiere ser famoso, ni ser multimillonario, sino meramente expresar la hermosura de la humanidad que lleva dentro y dar a los demás. Y la ley que por muchos años se ignoró, ahora era canción en las esquinas: Entre más das, más tendrás.
Al llegar a la biblioteca, me adentré a uno de los cuartos personales de lectura. Estos cuartos son pantallas táctiles donde podemos expresar mediante ciertos movimiento y símbolos que representan ideas lo que uno desea. Busqué los más importantes pensadores de los siglos pasados, venía a mí tanta información que terminé ofuscado. Me pregunté: ¿Quién habrá creado este programa? ¿Sabrá esa persona quienes son los pensadores verdaderamente importantes para mí? ¿Será que sólo salen los pensadores importantes para la mayoría de la gente que se siente culta?
Creo que pasé toda la tarde leyendo sobre filosofía, comparé varias corrientes religiosas, vi una serie de documentales sobre el espacio y el tiempo, investigué sobre extraterrestres y recorrí otras diversas secciones de libros en busca de ese sabio.
¿Quién elige quien es sabio? ¿Los dichos o verdades creadas y alimentadas por la gente a través de la historia? ¿O soy yo?
La verdad era que no podría con toda esa información. El día fue tan cansado que me fui a dormir saliendo de ahí. Tuve varios sueños raros, el que mejor recuerdo es...
Estaba en un lugar que parecía una biblioteca, pero estaba llena de libros tradicionales... Esos que vienen de los árboles y sus derivados. En uno de las mesas estaba sentado alguien que vestía de forma antigua, me vio y me preguntó mirándome a los ojos con gran fuerza:
– ¿Sabes cual es la razón a tu existencia consciente? ¿Sabes quién eres? ¿Sabes hacia donde irás?
– No.–Le contesté.
–Mira, entonces, ya llevas la mitad del camino recorrido. La otra mitad es interesarte en entender, más no saber lo que está detrás de una obra de teatro.–Me dijo eso y empezó a desvanecerse.
– ¿Quién eres?–Le pregunté gritando.
– Sólo usa el espejo como es debido y te verás que lo que tanto buscas...
–¿Eres tú, el sabio que busco?– volví a preguntar, ya que estaba tardando en desvanecer.
–Si estas soñando... Si estas despierto... Es indiferente, sólo soy una parte tu mente encendiendo neuronas de noche para que de día puedas ver la vida de una forma distinta.
Fue algo tan brusco que desperté, creo que por eso lo recuerdo nítidamente. Este sueño me decía que quizá en algún espejo podría encontrar lo que busco. ¡Qué ciego he sido! ...¿Pero, y si el espejo ve la imagen al revés? ¿Y si el espejo no refleja lo que está ahí, sino lo que un sediento ve en el desierto? .... ¿Còmo sabré qué es verdad?