Quien fui, no soy. Quien soy, no será. Y así... Entre que soy y no, lo que crees de mí sólo vive en el viento de tus pensamientos. Y así... Con todos los que creemos conocer, que realmente no conocemos por nuestras limitadas creencias sobre el otro ser. Sólo el que deja de creer, entiende el abismo de la fe.